El sistema, la documentación y quien te contesta, todo en español. Aquí no hay tabla de planes: lo que cuesta se conversa cuando ya sepas qué te estás llevando.
Del QR al caso abierto
Una calcomanía por equipo y quien encuentra la avería la reporta por WhatsApp o por una página web, sin instalar nada ni crear cuenta, y el caso entra sabiendo cuál de tus máquinas es, dónde está y quién la atiende.
La visita en el teléfono
El técnico sale con el cliente, el equipo, el historial de esa máquina y las piezas asignadas en el teléfono; solo marca la llegada parado donde el cliente y cierra con firma, fotos y lectura del contador aunque esté en un sótano sin señal.
La pieza es del vehículo
El almacén entrega y el técnico acepta en su teléfono, los traspasos de van a van quedan registrados, y el día que alguien renuncia las piezas no se van con él.
Del contador al cargo
La lectura entra desde la foto del panel o el PDF que manda el cliente y el cargo sale equipo por equipo sin pasar por el Excel de nadie; lo que viene disparatado se frena antes de facturarlo y el comprobante fiscal lo sigue emitiendo tu contabilidad.
Cuánto te deja cada contrato
Ves lo que te deja cada equipo dentro del contrato, lo que llevas gastado en esa máquina desde que la instalaste y cuál mover antes de que el desgaste se coma su reventa.
El agente que ejecuta
Le dices «abre el caso y manda al técnico el jueves» y queda hecho: hoy son más de 130 acciones, con los mismos permisos que tu despachadora, y toda cuenta nueva arranca con él solo sugiriendo hasta que tú lo sueltes, área por área.
Cómo arranca en tu operación
El piloto sale a producción con tus equipos, tus contratos y tu gente, no con datos de ejemplo; conectar el canal de WhatsApp con tu número es parte de ese arranque y mientras tanto la oficina lo lleva desde el navegador.