ANTÜ INTELLIGENCE

La construimos nosotros · la operamos todos los días

Antü FSM

De la avería que alguien reporta al cargo en la factura.

Para la distribuidora que renta impresoras y copiadoras con contrato de costo por copia: el negocio que cobra por lo que el cliente imprime, no por trabajos sueltos. Tu equipo instalado donde el cliente, tus técnicos en la calle y tu factura saliendo del contador. Quien encuentra la avería la reporta escaneando el QR pegado a la máquina, y de ahí en adelante el sistema ya sabe de qué equipo se trata, quién lo atiende y qué debe.

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Ya soy cliente: entrar al sistema

Centro de servicio de Antü FSM: tablero con los tickets por estado y el reloj de SLA en cada tarjeta

Captura real del sistema · datos de demostración

Si te pasan dos de estas cuatro, sigue leyendo.

La factura por copia sale de un Excel que llena el técnico.

Nadie sabe qué equipo está dónde ni cuánto lleva sin servicio.

El técnico llega y ahí se entera de qué va a arreglar.

No sabes cuál contrato te está costando plata.

¿Para quién está hecho?

Para el distribuidor que vende, renta y da servicio técnico a impresoras, copiadoras y multifuncionales: el negocio donde la factura sale del contador y el margen se decide en la calle.

Renta de impresoras con contrato de costo por copia, o cuota fija más excedentes.

Servicio técnico en campo con técnicos propios, taller y piezas.

Despacho de tóner y consumibles gobernado por el rendimiento real de cada equipo.

Facturación por lecturas de contadores, no por estimados que después se disputan.

¿Tu operación da servicio en campo a otro tipo de equipo? Gran parte del sistema no sabe de impresoras: tickets, despacho, contratos, inventario. Escríbenos y lo vemos sin compromiso.

Lo que pasa desde que se daña una máquina hasta que cobras, en seis pasos.

No son módulos en un menú: es la secuencia que recorre de verdad una avería.

Alguien escanea la calcomanía

El QR pegado al equipo abre WhatsApp con el reporte ya escrito, o una página donde nadie tiene que registrarse, según lo que tú configures. Sin app que instalar, sin cuenta que crear, sin lista de números autorizados: quien está parado frente a la máquina puede reportarla. Así te enteras cuando se daña, no cuando el cliente llama molesto, y a quién mandas lo sigues decidiendo tú.

El equipo queda identificado solo

La calcomanía ya dice de cuál de tus trescientas máquinas se trata, dónde está y quién la atiende, así que nadie tiene que buscarla en una lista ni describirla de memoria. Si se despegó o no se lee, queda la entrada por número de serie.

Despacho con el cuadro completo

La asignación pesa zona, carga del momento, certificaciones vigentes e historial del técnico con esa avería. El tablero acepta arrastrar y valida al soltar: el humano manda y la máquina hace las cuentas.

Tickets por estado con el reloj de SLA en cada tarjeta

Llegada verificada

Se acabó el «ya voy llegando»: el técnico solo puede marcar la llegada parado en el sitio del cliente, y si está lejos el sistema no se la acepta y le dice a qué distancia está. A ti te queda la hora real, la que le contestas al cliente cuando reclama.

Cierre con evidencia

Firma, fotos y lectura de contador obligatoria, con la lectura rechazada si retrocede. El resumen, la nota técnica y el registro se escriben en una sola operación: o queda todo o no queda nada, y nada depende de que alguien llene un formulario después.

La lectura se vuelve el cargo

El contador que capturó el técnico se vuelve el cargo del mes sin pasar por el Excel de nadie. Antü saca la cuenta equipo por equipo y le pasa los cargos listos a tu sistema contable, que es el que emite el comprobante fiscal.

Utilización del parque: volumen real contra el recomendado por equipo

Tres meses fuera del volumen recomendado y el sistema te dice cuál equipo mover, antes de que el desgaste se coma su reventa.

Panel de utilización del parque de equipos de Antü FSM

Captura real del sistema · datos de demostración

La cuenta que hace al cerrar la visita.

Sin misterio: mueve los números y mira. Es la misma cuenta que corre cuando el técnico captura el contador, y lo que hace cuando la lectura viene mal.

Páginas del mes13,350 CargoRD$ 11,347.50

Prueba a poner el contador de la visita por debajo del anterior.

Quiero ver esta cuenta con mis números

Qué cubre de verdad.

Entra por donde ya está tu gente

Lo difícil del servicio en campo no es arreglar la máquina: es enterarse de que se dañó.

  • Una calcomanía por equipo que se pega una sola vez: reimprimir la hoja no tumba las que ya están puestas, y el código no se puede falsificar
  • Tú decides cómo te reportan: por WhatsApp, que es lo que tu gente ya usa, o por una página web, con clave o sin clave. Y lo cambias cuando quieras
  • Entrada por número de serie para cuando la calcomanía se despegó o no se deja leer

Le pides el trabajo y queda hecho

No contesta preguntas sobre el sistema: lo opera. Abre el caso, asigna al técnico, descuenta el repuesto y factura el servicio.

  • Le dices «abre el caso y manda al técnico el jueves» y queda hecho. Cada acción trae marcado si la hace sola o si te pide el sí primero: hoy son más de 130 acciones
  • No tiene puerta de atrás: pasa por las mismas reglas y los mismos permisos que tu despachadora. Lo que ella no puede hacer, él tampoco
  • Tú decides área por área cuánto hace solo: hay tres niveles y toda cuenta nueva arranca en el más bajo, con el sistema solo sugiriendo y sin tocar nada

El técnico trabaja sin señal

La cobertura en el campo no es una hipótesis, es un martes cualquiera.

  • El técnico sale con la orden completa en el teléfono: cliente, equipo, historial de esa máquina y piezas asignadas
  • Lo que cierra en un sótano sin señal entra solo cuando vuelve la señal; y si lo que falló fue un dato mal llenado y no la conexión, se lo dice en el momento
  • Lo que el técnico escribió en la calle no se le borra nunca, aunque en la oficina estén tocando el mismo caso

Sabes dónde está cada pieza y quién la tiene

El stock es del vehículo, no de la persona. Cuando alguien se va, las piezas se quedan.

  • El almacén entrega y el técnico acepta en su teléfono: nadie se lleva una pieza que no quede a su nombre
  • Traspasos de van a van entre técnicos cercanos, quedando registrados
  • Si le sacan una pieza buena a un equipo dado de baja, queda anotado de cuál máquina salió y en cuál quedó puesta

El contador manda la factura

En este negocio el dinero está en el contador, y en el contador están las fugas.

  • Mandas la foto del panel o el PDF que te manda el cliente y el contador entra solo, aunque el número de serie venga mal tecleado
  • Cuando la lectura viene disparatada, el sistema frena ese equipo y avisa, en vez de mandar una factura que después hay que rebajar y explicar
  • Cuando un cliente tiene un paquete de páginas repartido entre varios equipos, cada máquina se lleva lo que de verdad imprimió

Te enteras de cuál contrato te está desangrando

Todo el mundo sabe cuánto factura. Casi nadie sabe cuánto gana por contrato.

  • Ves cuánto te deja cada equipo dentro del contrato, no solo el cliente completo
  • Sabes lo que llevas gastado en cada máquina desde que la instalaste y cuánta vida útil se le fue: si todavía te da o ya no
  • Costo por página derivado de la lista real de piezas, no de una estimación

Cuatro decisiones que no se ven en una demo.

01

Todo lo que se puede hacer en el sistema, el agente lo puede hacer también. No hay una lista corta de cosas que entiende y un montón de pantallas donde no llega, que es donde se cae el bot pegado encima de un software. En el taller y en el almacén está amarrado por dentro: si le agregamos una función y el agente no la aprende, ese cambio no sale. No es promesa para el año que viene.

02

Cuánto manda el sistema lo decides tú, y se cambia en el momento. Toda cuenta nueva arranca con él solo sugiriendo: no toca nada hasta que tú lo sueltes, área por área. Puede pedirte más manga ancha, con la evidencia que lo respalde, pero nunca se la da solo. Bajarlo es inmediato y no pide explicaciones.

03

El inventario pertenece al vehículo, no al técnico. Suena a un detalle de nada y es la diferencia entre saber dónde están tus piezas y darlas por perdidas cada vez que alguien renuncia.

04

No emitimos tu comprobante fiscal. Tu contabilidad y tus NCF se quedan donde están: no cambias de sistema ni de contador. Antü saca los cargos del mes y se los pasa al sistema contable que ya usas, que es el que emite. Se monta encima de lo que ya tienes en vez de reemplazarlo.

Dónde está parado
Antü FSM está en producción y lo operamos todos los días. Dicho eso, dos cosas antes de que preguntes. Conectar el canal de WhatsApp con tu número y tu proveedor es parte del arranque: mientras esa conexión se hace, la plataforma se opera por su portal y su panel. Y no todo lo de arriba tiene la misma edad: hay piezas con meses de calle y otras todavía en rodaje. Si alguna es crítica para tu operación, pregúntanos en qué estado está antes de decidir. Preferimos decirlo de frente.

Qué se lleva quien dice que sí.

El sistema, la documentación y quien te contesta, todo en español. Aquí no hay tabla de planes: lo que cuesta se conversa cuando ya sepas qué te estás llevando.

Del QR al caso abierto

Una calcomanía por equipo y quien encuentra la avería la reporta por WhatsApp o por una página web, sin instalar nada ni crear cuenta, y el caso entra sabiendo cuál de tus máquinas es, dónde está y quién la atiende.

La visita en el teléfono

El técnico sale con el cliente, el equipo, el historial de esa máquina y las piezas asignadas en el teléfono; solo marca la llegada parado donde el cliente y cierra con firma, fotos y lectura del contador aunque esté en un sótano sin señal.

La pieza es del vehículo

El almacén entrega y el técnico acepta en su teléfono, los traspasos de van a van quedan registrados, y el día que alguien renuncia las piezas no se van con él.

Del contador al cargo

La lectura entra desde la foto del panel o el PDF que manda el cliente y el cargo sale equipo por equipo sin pasar por el Excel de nadie; lo que viene disparatado se frena antes de facturarlo y el comprobante fiscal lo sigue emitiendo tu contabilidad.

Cuánto te deja cada contrato

Ves lo que te deja cada equipo dentro del contrato, lo que llevas gastado en esa máquina desde que la instalaste y cuál mover antes de que el desgaste se coma su reventa.

El agente que ejecuta

Le dices «abre el caso y manda al técnico el jueves» y queda hecho: hoy son más de 130 acciones, con los mismos permisos que tu despachadora, y toda cuenta nueva arranca con él solo sugiriendo hasta que tú lo sueltes, área por área.

Cómo arranca en tu operación

El piloto sale a producción con tus equipos, tus contratos y tu gente, no con datos de ejemplo; conectar el canal de WhatsApp con tu número es parte de ese arranque y mientras tanto la oficina lo lleva desde el navegador.

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Se abre WhatsApp y del otro lado estamos los que operamos este sistema todos los días: nos cuentas cómo trabajas hoy y ahí mismo acordamos cómo lo pruebas.

¿Todavía no tienes claro el modelo? Lee la guía sobre el contrato de costo por copia y por qué la facturación se cae en Excel.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un contrato de costo por copia?

Es el contrato estándar de la renta de impresoras: el cliente no paga por el equipo sino por lo que imprime, según el contador de cada máquina. Antü FSM está construido alrededor de ese modelo: toma la lectura del contador, la valida y la convierte en el cargo de la factura del mes.

¿La app del técnico funciona sin señal?

Sí. El técnico sigue trabajando sin cobertura: la visita, las fotos y la firma quedan en su teléfono y se sincronizan cuando vuelve la señal. En campo la señal se cae; la operación no debería.

¿Sirve si hoy llevo la operación en Excel y WhatsApp?

Es el caso más común. El arranque es un diagnóstico de una semana con tu operación real; el piloto sale a producción con tus equipos, tus contratos y tu gente. Si no va a funcionar, se sabe en un mes.

¿Dónde quedan mis datos y qué pasa si me voy?

Tus datos son tuyos desde el primer día y ningún otro cliente los ve. El día que decidas irte te los llevas completos —equipos, contratos y lecturas— en un formato que tu próximo sistema pueda abrir, sin pedir permiso. Y si tu gente de sistemas quiere conectarse directo, hay API y está documentada.

¿Solo funciona para impresoras?

Nació en la renta de impresoras y ahí está más afilado: contadores, costo por copia, tóner. Pero el ciclo — se reporta la avería, se abre el caso, se despacha, se cierra con evidencia y se factura — aplica a cualquier operación en campo con equipos bajo contrato.

¿Quieres verlo con tu operación?

Escríbenos y te lo enseñamos corriendo, con tus casos y tus números. Sin presentación de diapositivas.

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